Por PATRICIA KOWSMANN
LISBOA–A los inversionistas, economistas y políticos les preocupa cada vez más que Portugal necesite un segundo rescate al aumentar los temores a que el país no logre volver a los mercados financieros el próximo año.
Aunque las finanzas portuguesas están cubiertas este año, siempre que cumpla con su acuerdo de rescate, Portugal debe recuperar un total acceso a los mercados de capital el próximo año para poder devolver los 9.000 millones de euros de deuda que vencen en septiembre de 2013.
Aunque dicha fecha queda aún lejana, el Fondo Monetario Internacional podría exigir al país que presente sus planes financieros con un año de antelación antes de conceder más ayudas, tal como hizo con Grecia. Y, al igual que con el país heleno, el FMI podría pedir unos nuevos términos de rescate si se concluye que Portugal no podrá volver al mercado en un año. Dada la rentabilidad que piden los inversionistas de bonos lusos, los economistas temen que podría darse el caso.
“La asunción del programa de que el Gobierno puede empezar a emitir bonos de más largo plazo de nuevo en 2013 también parece problemática”, dijo el Instituto de Finanzas Internacionales, que representa a los acreedores privados en sus negociaciones con el Gobierno griego, en un informe sobre Portugal. “Con las rentabilidades de los bonos estatales portugueses todavía por encima del 12%, pese a los recientes descensos, parece poco probable que esta asunción vaya a cumplirse, incluso si se cumplen todos los objetivos de déficit fiscal”.
Los precios de los bonos de Portugal han caído con fuerza desde que Standard & Poor’s Corp. rebajó la deuda del país a categoría basura hace dos semanas en medio de temores a que la reestructuración de la deuda griega allane el camino para que otros países hagan lo mismo en el futuro.
Durante el fin de semana, el primer ministro, Pedro Passos Coelho, reconoció que las presiones sobre Portugal están creciendo debido a la inestabilidad de los países de la eurozona y por la rebaja de S&P. Dijo que el país no necesita más dinero ni más tiempo para implementar su programa.
La rebaja, que convirtió a S&P en la tercera agencia de ratings que califica la deuda de Portugal como basura, respondió a la incertidumbre que se está apoderando de la eurozona.
El Gobierno y los políticos portugueses cada vez se ven más frustrados por que el compromiso de Portugal con el rescate podría no ser suficiente para tranquilizar al mercado.
“El drama de todo es que podemos hacer nuestro trabajo exactamente como se exige, y, si Europa no responde de forma adecuada, será todo en vano”, dijo el ex ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, que participó en la negociación del paquete de rescate con el anterior gobierno.
La rentabilidad de los bonos y el costo de asegurar la deuda portuguesa frente a impago alcanzaron niveles récord, lo que llevó a los inversores a decir que los tenedores de deuda lusa podrían sufrir pérdidas en sus inversiones, como ocurrió en Grecia.
“Los bonistas deben darse cuenta de que Portugal tiene una perspectiva muy poco realista de ir a devolver todas sus deudas”, dijo Michael Derks, estratega jefe de la casa de análisis de divisas FxPro.


